«La minería ha liderado hasta ahora la transición hídrica»

Rafael Palacios, vicepresidente ejecutivo de Acades, plantea que para que Chile continúe produciendo minerales para la descarbonización, debe enfrentar el estrés hídrico de muchas de sus cuencas, en lo que la desalación y el reciclaje de aguas residuales son clave.
Diario Financiero

En Chile hay actualmente seis proyectos de extracción de agua de mar en construcción o prontos a entrar en operación: dos en la Región de Tarapacá, dos en la de Antofagasta, uno en la de Atacama y otro en la Región de Valparaíso. Asimismo, “existen tres proyectos con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) y otros 17 proyectos que se encuentran en distintas etapas de desarrollo”, cuenta Rafael Palacios, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (Acades). De hecho, según cifras de Cochilco, un 74% de las empresas mineras en Chile ya recicla el agua que utiliza en sus procesos industriales, y un 34% utiliza agua de mar sin procesar o desalada.

Por ello, Palacios considera que el futuro de esta industria es promisorio: “La minería ha liderado hasta ahora la transición hídrica que le permitirá a la industria migrar desde las fuentes continentales hacia las no convencionales para alcanzar la seguridad hídrica, poniéndose además metas ambiciosas de utilización de agua de mar, cruda o desalada, y de reciclaje de aguas residuales, para el mediano y largo plazo”.

-En este escenario, ¿cuáles son los desafíos que enfrenta la industria?
-Si bien contamos con condiciones muy favorables para llevar adelante esta transición hídrica, como tener más de 6 mil kilómetros de costa, distancias relativamente pequeñas desde ella a los centros de consumo y una corriente de Humboldt que propicia excelentes condiciones de dilución, el transporte del agua en el sentido inverso al flujo gravitacional genera altos costos en elevación y bombeo. El óptimo económico es diseñar, construir y operar sistemas integrados de transporte de agua en los que las operaciones mineras puedan realizar retiros en estaciones de acumulación distribuidas estratégicamente en los territorios desérticos. Pero para ello, se requiere un esfuerzo público-privado coordinado de mediano y largo plazo que actualmente es difícil lograr.

-Pese a los retos, ¿por qué es relevante avanzar en esto?
-Dichos sistemas de transporte permitirían no solo realizar una gestión integrada de cuencas hidrográficas que beneficie a todos sus usuarios, tanto a la pequeña y mediana minería como a las comunidades rurales y proyectos agrícolas que podrían acceder a un suministro seguro y constante de agua, sino que también a la biodiversidad de aquellos ecosistemas y acuíferos que vuelvan a contar con sus fuentes continentales.